Por: V. Vera
¿Se imaginaría Ud. que los bienes y servicios de primera necesidad subieran de precio semana a semana? ¿los sueldos y salarios se mantuvieran estancados? ¿el crecimiento de la economía hacia abajo?

Malas noticias, no necesita imaginar nada, todo eso y más está sucediendo a cada rato, como ejemplos para decir algo: las papas en la feria de la semana van saltando de $500 hacia arriba, ya da miedo mirar, qué decir de los combustibles.
Por su parte el denominado dinamismo de la economía: producir, vender, comprar, producir más, vender más, comprar más, casi desapareció por completo (casi es un decir, para no ser pesimista).
Las frías cifras indican que este 2026 el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) será menor al 1%. Según el Banco Central el crecimiento económico 2026 podría estar entre el 0.25 y el 0.75 (índice de Política Monetaria, Ipom, de septiembre) debido principalmente a la desaceleración de la demanda (se compra menos) factores asociados a los últimos temporales que afectaron casi todo el país, una débil producción minera y elementos de naturaleza internacional (conflictos bélicos en Europa del norte y el oriente medio) que han puesto mucho ají a la extracción y transporte de combustibles, principalmente petróleo y gas natural.
Para terminar – esperemos – de echar a perder la situación, el gobierno se dio un tiro en los pies al “poner tanto perico” contra la economía, tirando pullas al gobierno anterior, hasta llegar a gritar a quien quiso oír que “Chile está quebrado”, causando alarma interna y externa en los potenciales inversionistas – quién va a querer invertir donde solo hay riesgo de perder.
Resultó un verdadero hallazgo que los expertos en economía que se dieron tanto autobombo, no supieran cuán sensibles son los mercados a las malas noticias y amenazas de nubarrones.
Resultado actual: el desempleo está casi en el 10% a nivel nacional, si se mira por regiones o por género las cifras pueden ser aterradoras. En la otra cara del espejo, el trabajo informal – “pololos” ocasionales, sin leyes sociales de protección – está creciendo mes por mes.
Como colmo de males la inflación va disparada al alza y se considera que se acercaría al 6% anual. Es muy malo tener inflación al alza, sumado a un crecimiento casi nulo y a un alto desempleo.
Como guinda de la torta, uno de los principales aliados políticos del gobierno, el presidente de EEUU Donald Trump, le ha subido el impuesto de entrada – aranceles – al 12,5% a los productos chilenos. Esto convierte a los productos del país, puestos en el mercado norteamericano, en más caros para el grueso público, por lo tanto: pierden competitividad.
Es de suponer, de acuerdo a la tendencia observada en el Ejecutivo que, el gobierno presentará un presupuesto 2027 conservador: léase a la baja, menos programas, menos inversión, Etc.
O sea: en vez de avivar la economía, la deprimirá más, cosa que el sector privado reflejará en sus propias inversiones.
Esto podría terminar feo.
¿Cómo se viene el próximo año?
Sí, el 2027 podría ser peor.
Calma, siempre hay esperanza, no nos echemos a morir.
¿Cuáles son los “brotes verdes”? para usar la tan manida expresión de economistas expertos y neófitos:
El auge minero (que puede ser de corto plazo, por lo tanto, se debe reaccionar aprisa): el cobre, nuestra principal exportación metálica va como flecha hacia arriba, hoy a 6,1 dólares la libra (aunque se prevé 5,4 y 5.6 dólares el 2027 y 2028, respectivamente, eso igual es bueno).
Respecto a los minerales no metálicos, como el litio, el escenario también es favorable si se actúa con responsabilidad y se gana la mano a nuestros principales competidores del cono sur.
Sector frutícola, beneficiado con las abundantes lluvias de la zona central y norte. Es preciso afinar relaciones con el poder comprador (Asia y EEUU).
Y, lo mejor que debería pasar: que el gobierno y la oposición lleguen a un acuerdo de gobernabilidad y gestión en los temas centrales que importan. Aunque se ve difícil – antes tal vez se resuelva lo de Gaza o la guerra en Ucrania – los milagros existen. Ya hemos vivido algunos.
Duele ceder posiciones por lado y lado, pero es necesario.
Gráfico: Banco Central de Chile (en Informe Ipom septiembre 2026)