Aranceles II (IN) certidumbre Jurídica

Por: V. Vera

Ayer, la puesta en “pausa” por 90 días de la asignación de aranceles aduaneros por el gobierno estadounidense del presidente Donald Trump a
todos los países que, fueron gravados con un impuesto de entrada superior al 10%, tira un poco de agua fría a la hoguera económica global.
El ministro de Hacienda chileno, Mario Marcel, calificó de “chocante” la desazón de la nueva medida de Trump que, aunque anunciada por redes sociales, no es ratificada oficialmente vía una Orden Ejecutiva presidencial:
Figura jurídica usada en Estados Unidos que permite al presidente de turno tomar una decisión de acción inmediata respecto de algunas materias.
¿Qué dice la comunicación de Trump? En sencillo: los aranceles superiores al 10% aplicados a los países, según la Orden Ejecutiva del caso, quedan en pausa por 90 días.


¿Por qué hace esto el presidente Trump? Desde luego no hay una explicación oficial, como que no sea de creativos mandos medios de su administración, los cuales señalan que responde a una planificación en vistas a negociar con los representantes de distintas economías del mundo
para mejorar el intercambio comercial con Estados Unidos.


Salta a la vista los impactos globales en las economías de los países estados y particulares: caída en las Bolsas de Comercio que no se observaban desde la crisis Subprime del 2008. Lo anterior quiere decir que todo se vino abajo: el valor de las instituciones, los precios de bienes y servicios, las proyecciones económicas del año, Etc. Etc.
También, aunque no era el efecto deseado por Trump, empezó a crujir la economía local de los estadounidenses, y el valor de las grandes empresas.
Muchos de los socios de Trump que lo apoyaron en su candidatura – entre el principal Elon Musk y, seguro el mismísimo Trump a través de sus propias
empresas – también principiaron a perder dinero y arriesgar su futuro económico.


¿De qué manera nos sirve la “pausa” de aranceles de Trump?

Desfavorablemente, no nos sirve de nada. No estamos entre las economías “favorecidas” transitoriamente, pues la mencionada pausa no considera a los países que se gravó con el 10%, como es el caso de Chile.

Por lo tanto, la estrategia de aguante y plasticidad necesaria para enfrentar el chaparrón debe seguir adelante en su desarrollo. Por lo pronto se está
apostando (en realidad es una apuesta, dada la realidad) de hacer valer el Tratado de Libre Comercio vigente entre Estados Unidos y Chile.
De cualquier modo, Trump sigue a firme con el arancel impuesto a la economía China que, ya va en el 125%, país al cual mantiene los impuestos
aduaneros sin pausa alguna.
La verdad el escenario es “para atrás, para adelante, atrás”: aunque la administración de Estados Unidos “ablande” algunos aranceles a determinadas economías, el golpe a China pondrá a la baja su crecimiento económico, tarde o temprano y, si eso ocurre va a comprar menos, también a Chile. China es nuestro principal socio comercial.
Como dicen a cada rato los empresarios chilenos: “necesitamos certeza jurídica” para llevar adelante los negocios en beneficio del país.
Es bastante florido que Estados Unidos, a través de las medidas económicas comentadas, ponga cortapisas al libre comercio mundial.
Noticia en desarrollo.

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